Emprendimiento, Empresa
  • hace 1 día
  • Por Elisa del Caño de la Cruz

Inauguramos nuestro reto mensual de competencias analizando el motor de Qaroní: el Trabajo en Equipo y la Colaboración.

En el sector tecnológico, solemos decir que el código es el lenguaje universal. Sin embargo, en Qaroní sabemos que hay un lenguaje aún más potente que hace que ese código cobre vida gracias a la colaboración multidisciplinar.

Hoy, coincidiendo con la tradición de descubrir nuevos tesoros, lanzamos oficialmente Q-Academy. Este es un espacio diseñado para que tanto nuestro equipo como nuestra comunidad tech puedan medir y elevar sus competencias clave.

El Reto del Mes: Trabajo en Equipo y Colaboración

No se trata solo de "llevarse bien". Según nuestro modelo de competencias de 2026, la colaboración efectiva requiere una habilidad específica: la adaptabilidad proactiva.

¿Qué significa esto en el día a día de un proyecto tech?

Un colaborador de alto rendimiento no es quien solo cumple con sus tareas de forma aislada. Es aquel que tiene la visión global para entender que, si el barco tiene una vía de agua en el área de infraestructura, el equipo de desarrollo debe estar listo para apoyar, aunque no sea su "jurisdicción" principal.

Los niveles de maestría en este reto son:

  1. Nivel Inicial: Cooperas y cumples con lo asignado.
  2. Nivel Intermedio: Te integras en equipos de diferentes áreas y adecuas tu apoyo según la urgencia del proyecto.
  3. Nivel Avanzado: Promueves activamente un clima donde todos dependen del éxito del otro.
El Q-Test: ¿Cómo reaccionas ante la presión?

Si has llegado aquí desde nuestras redes sociales, ya conocerás el caso: Estamos a horas de un despliegue crítico y surge un error inesperado en una integración que no es de tu propiedad directa.

  • La respuesta correcta: “Adecuo mi apoyo según la urgencia y me integro para contribuir al logro de la meta común”.

En Qaroní, esto es lo que marca la diferencia entre una empresa de software y un partner. Saber cuándo dejar de ser un "especialista" para convertirse en un "solucionador de problemas" es lo que define el ADN de nuestro talento.

¿Por qué esto importa para nuestros clientes?

Porque cuando contratas a Qaroní, no contratas horas de programación, contratas un ecosistema humano que se adapta, colabora y no descansa hasta que el objetivo (tu éxito) se cumple.

¿Quieres seguir creciendo con nosotros? Mantente atento a nuestro blog y a los próximos retos mensuales.